Soy genial.
Simplemente eso. Digo al fin y al cabo quien no se considera genial a si mismo cuando es capaz de reírse de sus propias desgracias.
Hoy fue un día en el que se puso a prueba mi sensibilidad a la vergüenza, no solo por que pase todo mi día estudiantil con mi madre, si no por el hecho de que me agrado y tenia una cara de alegría durante todo el transcurso de este.
Uno puede pensar que estando en la escuela lo último que se puede desear es tener a un padre con nosotros, sin embargo, mi madre no es el caso. Esto por que simplemente ella es grandiosa, no es una idea mía del todo, mis amigos comparten este pensamiento conmigo.
Lo mejor (o peor, dependiendo del enfoque) es que mi pantalón sufrió un desperfecto y, siendo sinceros, me causo algo de “pena” estar así el tiempo que quedaban de clase. Así que decidí ir a mi casa, mi madre accedió a mi petición, y, no solo eso sino que además me ha llevado a un restaurant cercano.
Hoy quizá no habrá sido un día muy bueno, sin embargo, me parece que fue bastante divertido y lo he disfrutado plenamente. Mi madre es genial, tanto como yo.